MUERTES

BEGOÑA EGUILUZ

Hubo una época en la que yo creía

que nadie se podía morir

porque era viernes.

Ibas al cine y yo contaba cuentos.


El sábado tampoco era adecuado

tenías que arreglar la ropa del domingo;

y el domingo, recibíamos un duro.

¿El jueves? ¡imposible!

había cine.


Tú te moriste un miércoles

día sin sortilegio

pero... ¡da igual!

hace rato que sé que todos los días

son apropiados para morir

y todas las circunstancias aptas.


Sin embargo

a veces

vuelvo a creer que es imposible

que era el tiempo de la castaña

la hora de empezar a pensar en la cena

el mismo instante de terminar la página del libro y

me quedo perpleja.


MAITE SASIA

Cáncer

Donde duerma la parca quiero despertar yo.

Sembraré en su cama gardenias, hortensias y lirios.

Cuando esté desprevenida le susurraré canciones de cuna.

Le alimentaré las penas,

le meceré los críos,

le acariciaré los huesos, le cantaré amores, le escribiré versos. Le hablaré suave y despacio, le rogaré fuerte y con pena: "No te la lleves, no te la lleves, no te la lleves"

Porque si se la llevas, ya no existirán mis niñas jugando con muñecas, ni el llanto del violín bajo sus dedos.

Si te la llevas la primavera será oscura, el mar siniestro y las flores mustias.

Si te la llevas las mariposas se volverán negras y los pájaros dormirán agotados de buscarla.

Si te la llevas te llevas mucho más que un sol dorado y una luna plateada.

Por eso solo puedo hacer este ruego desde aquí.

De noche, Y de rodillas: Jurándolo con sangre: Si no te la llevas...

Donde duerma la parca despertaré yo…

RUBÉN FERNANDÉZ

DIMINUTAS DESAPARICIONES

El Píccolo Basile reinaba en las playas y calles de Lampedusa desde la hora de salida del colegio hasta que el sol desaparecía más allá de la Playa del Conejo.

Su formación multidisciplinar y caprichosa no había sido una elección consciente. Más bien se fue construyendo a lo largo de sus días y de muchas noches, dejándose llevar por vientos, corrientes y mareas marinas y humanas. Y también por la atención fija discontinua del héroe de la isla. Su padre Pietro Bartolo. El médico.

Acompañando a su padre a consultas periódicas, urgencias de medianoche, y en su despacho cuando se recibía alguna visita inesperada, había aprendido a preparar una aguja curva con hilo quirúrgico, sabía hacer suero fisiológico con la cantidad justa de bicarbonato para tratar los cuadros de deshidratación, y comenzaba a relacionar las parasitosis intestinales con determinadas halitosis, de la misma manera que sus compañeros hijos de pescadores aprendían a hacer y deshacer nudos marineros.

Se interesaba por los idiomas de la playa, esos que antes de depositarse en la orilla venían musitando por goteo los fantasmas de las pateras, y otros mucho más relajados que conversaban y reían esporádicamente los componentes de las ONGs que trataban de revivir a los primeros. Ejercía de mascota de todos estos aventureros altruistas que necesitaban olvidar voces, rostros, y olores. Y así iba pescando palabras de unos y otros, como estoy embarazada, tráeme una cerveza, me gusta esa chica irlandesa, o agua, por favor. Eso sí, no era capaz (aún) de escribirlo en caligrafía árabe ni cirílica. Ni Shodo.

También pudo formar por sí mismo los argumentos necesarios para desmontar algunos dogmas religiosos, como el cuidado que el pastor dedica al rebaño, la protección que supuestamente construye la fe, o las consecuencias sobre el bienestar de portarse bien o mal. Nada de eso existía en Lampedusa. A lo más, un puñado de voluntarios buscando hacer méritos para ganarse un asiento allá arriba, en galería.

Jugaba con sus compinches a ser el rey de la montaña sobre cientos de chalecos salvavidas que los hermanos mayores y muchos extranjeros voluntarios habían ido amontonando al desvestir los cadáveres que llegaban a la costa.

Aquella variada alimentación de experiencias le transformó en maestro del desapego. Con el mismo amor que acogía miradas y lenguajes, se había acostumbrado a una alta rotación de visitantes, a esas diminutas desapariciones.


LIBE NARVARTE

Muertes

Garcilaso no tenía razón: la muerte no nos iguala. También después de la muerte rige el poder, el privilegio. Lo saben quienes son familiares de personas cuyos cuerpos yacen ocultos en cunetas; lo saben quienes buscan sin recursos a un ser querido entre los escombros de una catástrofe, o en un sistema policial y judicial que les ignora.

Las muertes se acumulan, capa tras capa, en el siglo XXI como en el XX: a veces lluvia, a veces tromba. Hoy por ejemplo ya se cuentan más de 40.000 personas muertas en el terremoto de Turquía y Siria. Se suman a las más de 300.000 personas muertas por la guerra. La capa geológica del siglo XXI ya rebosa cadáveres, mucho más numerosos y apelotonados en partes precisas del planeta.

Hay muchas categorías de personas según su muerte y también después. Una clasificación plausible, mirando sobre todo a la prensa, es la de personas muertas con nombre y apellido; y muertes-número.

Yo siempre he tenido nombre y apellidos en contextos donde eso (con dos embajadas a tus espaldas, cierto fenotipo y alguna ayudita más) valen el reconocimiento, la libertad, la salud, la vida. Y se dan situaciones (para mí fue el terremoto de Haití de 2010) donde no puedes seguir ignorando que tienes una barrera de protección de la que la mayoría de la gente carece. Es horrible. Y cuando te toca "del lado bueno", también es un alivio.

Como ejemplo, os describo la imagen del libro que tengo abierto en mis rodillas (un recopilatorio de viñetas de prensa a propósito del terremoto de Haití): hay dos montones de escombros: uno corresponde a los restos de un hotel de 5 estrellas en el que se ve a numerosos operarios de ayuda internacional rescatando a una persona; al otro lado de la viñeta un montón de escombros correspondientes a un "bidonville" o barrio de chabolas, del que emergen numerosas manos negras. Desde el barrio de chabolas, una persona grita hacia el grupo de rescatistas: "¡Eh! ¡Mirad! ¡Aquí hay una persona blanca!".

La denuncia es clara: la actividad de rescate de personas vivas y muertas no se repartió de forma equitativa. Y los sesgos eran evidentes. Quienes estuvimos ahí sabemos que no es una denuncia falsa. Muchas veces fue porque la voluntad se nos inclina hacia los afectos; desde el punto de vista de los recursos la ayuda fue desde y hacia "los poderes".

Es fácil estar en el lado del privilegio. Puedes sentir culpa, un punto de autodesprecio… pero está muy compensado. Y sin embargo hoy el terremoto de Siria y Turquía me despiertan un desasosiego que llevaba cierto tiempo dormido. La constatación de que hay gentes y pueblos con los que parecen ensañarse los sufrimientos del mundo desborda algunas barreras estratégicamente colocadas. El desborde me despierta de una pequeña muerte interna, indolora, inodora, pero nada inocua. Actívate, busca ser útil en algo: nobleza obliga.

ARANTZA MIÑO

Condenada hace eones acepté poco a poco mi destino tan peculiar,

Lo abracé,

Aprendí que, con tan solo una caricia amarga,

Y así lo he hecho.

Somos el reino más grande del firmamento

Así les llamo,

Algunas sollozan, sí. No lo negaré.

o lo que les espera, será mucho peor.

A ser querida, algunos vienen a mí por sí solos.

Y deberían.

Acechando.

Preguntándome,

Y así en cada minuto acaricio a miles,

Más poderoso, más negro,

Y todos se conviertan en mis dalias negras

Y todos estarán conmigo.

¡Porque la muerte soy yo!

JAIME HALES

El profesor Hermosilla escribe en la pizarra: Premisa 1: Todos los hombres son

mortales//Premisa 2: Sócrates es hombre// Ergo: Sócrates es mortal.

El profesor Hermosilla mira a los alumnos y dice que esto es un silogismo y revela una verdad. El

alumno del banco de la primera fila a la izquierda levanta la mano. El profesor Hermosilla indica,

haciendo el gesto de levantar la barbilla, que hable el alumno.

– Profesor, eso no es un silogismo, sino un sofisma, porque parte de una premisa falsa o al

menos no probada. De hecho, los que estamos aquí no hemos muerto, por lo que cabe

la posibilidad de que haya personas inmortales.

El profesor Hermosilla no resiste la impertinencia de ser corregido por el alumno, se toma la

cabeza y le exige que se retire de la sala, luego de anotarlo en el libro de clases.

Pero el alumno sabe que está en lo cierto, porque éste no fue su primer contacto con la muerte.

9 años antes vivió un trágico accidente en el que terminó aplastado por un bus de transporte

escolar. Un hombre se acercó preguntando si acaso el niño estaba muerto. Herido, abrió los

ojos y supo entonces que no estaba muerto. En su corazón vibraba una idea que no habría de

comprender a cabalidad sino muchos años después: esta vez no moriría antes de tiempo.

Y pasará la vida entre las ideas de muerte, resurrección, reencarnación. Porque sabe, desde

aquella vez a los 4 años cuando le dijeron que tía Lala había muerto, que cuando las personas

mueren su energía se va a otra realidad, una realidad que él aun recordaba, vagamente, pues

permanecía en él como una sombra.

Sé que hay un final, le dijo a su amigo Gerardo que quería suicidarse a los 16 años, pero si lo

haces cuando no es el momento, tendrás que volver a recorrer un camino y cumplir tareas que

podrías hacer en esta vida. Gerardo se suicidó.

El alumno del profesor Hermosilla entendió que la muerte es terrible para los que quedan, no

para el que se va. Porque algunos se apegan demasiado y quieren que la vida sea como a ellos

les acomoda, olvidando que cada uno de los humanos debe experimentar su propia realidad.

Lo importante de la muerte es que llegue mientras vives con toda la intensidad posible, sin

renunciar a nada de ti y amando hasta el extremo de la felicidad, le dijo a su amada mirando la

inmensidad del mar.

El alumno del profesor Hermosilla ha seguido viviendo, sabe llorar el vacío de la muerte de sus

amigos y alegrarse del nuevo camino que toman. Los vacíos de la partida se llenan con la alegría

de seguir gozando de cada instante como si fuera el primero de muchos más. Y cuando llegue el

último ya no quedarán tareas pendientes.

ARANTZA MIÑO S.

CRÍTICA DE CINE

El séptimo arte y yo

Una crítica de "Sin novedades en el frente"

Título original: Im Westen nichts Neues

Año: 2022.

Duración: 147 minutos.

País: Alemania.

Dirección: Edward Berger

Reparto: Felix Kammerer, Albrecht Schuch, Aaron Hilmer, Moritz Klaus, Edin Hasanovic,

Daniel Brühl, Sebastian Hülk, Adrian Grünewald, Devid Striesow, Thibault de

Montalembert

Sinopsis: Las aterradoras experiencias y la angustia de un joven soldado alemán en el

frente occidental durante la Primera Guerra Mundial. (FILMAFFINITY)

"Sin novedades en el frente". Una de las mejores películas del año sin duda. Y al verla no

tuve otra opción más que elegirla para el tema que tocamos ahora. Muerte, Y es que en el

largometraje la muerte está en todas partes, la puedes llegar a oler.

El largometraje comienza con nuestro protagonista llamado Paul que, en Alemania en

1918, entusiasmado con su grupo de amigos se alistan para ir a combatir a la primera guerra

mundial, viéndolo más como un juego que como lo que realmente es. Sin embargo, no

tardarán en darse cuenta de su error, como dice uno de los amigos de nuestro personaje

principal durante un bombardeo, mientras se golpea la cabeza contra la pared una y otra vez

sin parar con pánico "Esto no era lo que había imaginado"

Y es que al llegar al frente verán horrores que no creían posibles, y sus antiguas

personalidades, también morirán, se quedaron en casa.

La película a medida que avanza va mostrando con bastante detalle cómo será la vida de los

soldados en la guerra. Con unos efectos realistas que te dejarán helada hasta los huesos.

Nos expone, por ejemplo, con minuciosidad qué es lo que sucede cuando un soldado muere

y todo lo que le sigue a ello. Todos los protocolos a seguir, lo que me pareció un elemento

sumamente importante de ver.

Por otra parte, ¿qué es lo que diferencia a éste largometraje de todos los otros que hablan

sobre la guerra? Para mí es que lo abarca todo. Abarca cada aspecto, cada detalle. Te

enseña el proceso de los soldados desde que antes de que se alisten, mostrándonos a la

Alemania hermosa de 1918, luego cuando ya les dan el uniforme y pasan a ser oficialmente

soldados, nos muestra también el cambio por el que pasan nos nuestros protagonistas en sus

personalidades, nos enseñan los horrores, la muerte, el caos, sí, pero también los pocos

momentos que encuentran para poder distraerse en medio de su infierno y poder incluso

reír.

Incuso nos deleita con la misericordia de un soldado alemán con otro francés. Porque, al

final de todo, ambos son solo jóvenes siguiendo órdenes. Egoísmos y caprichos de otras

personas que no están ni siquiera ahí.

También incluyen los diálogos filosóficos que mantienen algunos de nuestros personajes

principales y qué será de ellos después de la guerra, ya que creen que terminará pronto.

Algunos creen que extrañarán el frente, otros que no tendrán cabida en ninguna parte y

expresan "Andaremos como extraños en un paisaje del pasado". Por ya solo esta frase

notamos la maravilla de guión que nos trajeron con el film. Así es como les afirmo, el film

lo abarca todo, podemos ver cada paso en la vida de un soldado, sufrir con él, entenderlo,

llorarlo.

Y yéndonos a los elementos audiovisuales de la película, ésta tiene unos planos secuencia

maravillosos muy bien logrados, además de una banda sonora espectacular que nadie pudo

elegir mejor. Ya que es dura y cruda al igual que el largometraje, y cada sonido suena

exactamente cuando tiene que sonar.

La fotografía por supuesto, también es espectacular. Tanto cuando nos muestra los horrores

de la guerra, como cuando nos ofrece pequeños descansos y nos muestra la belleza de

Alemania y Francia en 1918.

Incluso, en una secuencia logran mostrar la hermosura en la noche de una bomba, lo que

me parece un oxímoron terrible y precioso a la vez.

Ya terminando, me gustaría destacar el montaje, ya que hay una mezcla de montaje alterno

y montaje invertido. Lo que también son elementos importantes que ayudaron a crear esta

película maravillosa.

Por último, quiero recalcar el mismo título del film. "Sin novedades en el frente". Me

parece uno de los títulos más sarcásticos que he visto en mi vida, obviamente me imagino

que lo pusieron a propósito. Ya que lo que sufría cada soldado todos los días me parece

algo digo de contar… ¿o no? Además, ¡cada día ocurría algo!

Así que brindo por la persona que se le ocurrió este título, que espero lo haya puesto

sarcásticamente, de lo contrario me parecería alguien sin corazón que vive en las nubes.

¿Sobrevivirán Paul y sus amigos?

¿Cuántos soldados murieron en la primera guerra mundial?

¿A qué costo se termina la guerra?

Vean la película, y contesten ustedes mismos las preguntas. Porque la última, tienen que

pensarla bien, y su respuesta no debe venir de la cabeza, si no de su corazón.

JORGE PIZARRO MORAGA: EL HUMO QUE LEVANTAN

Primera Parte

Los antecedentes según Rusia.

En este escrito pretendo exponer el punto de vista ruso sobre los antecedentes que motivaron la invasión de Ucrania.

El humo que levantan las explosiones en Ucrania sólo permite ver lo inmediato, lo que nos liga al ahora, a la invasión rusa y a las noticias horrorosas que nos llegan desde ese territorio lleno de calamidades causadas por el hombre, pero esta guerra es mucho más que un conflicto zonal, mucho más que la pretensión de una potencia de ocupar e incorporar tierras ajenas, es el primer eslabón de las conflagraciones que definirán quién será el hegemón del siglo XXI.

El tratado de Yalta determinó que la zona de Influencia de Estados Unidos, a groso modo, sería Europa Occidental, las islas británicas y Escandinavia; los países más industrializados. A la Unión Soviética le correspondió Europa Oriental, y Alemania se repartiría entre los cuatro países vencedores de la Segunda Guerra Mundial; este estado de cosas se mantuvo sin muchas discrepancias, más allá de la propaganda, durante los 43 años de la guerra fría, pero una vez terminada esta los compromisos hechos en febrero de 1945 se empezaron a incumplir de forma paulatina pero constante.

La geopolítica Zarista, Soviética y de la Federación Rusa asume que la potencia europea del momento en algún momento los invadirá, o por lo menos lo intentará, tal como lo hizo Suecia en la Gran Guerra del Norte (1700-1721), el primer Imperio Francés (1812), Reino Unido y Francia durante la guerra de Crimea (1853-1856) o Alemania en dos ocasiones (1914-1918 y en 194 –1945); la historia no hace más confirmar las aprehensiones que occidente genera en Rusia.

La última alianza que se conjuró en contra del coloso euro-asiático es la OTAN; esta se formó en 1949 en el contexto de una guerra fría que nacía sobre las ruinas que había dejado la lucha contra de la tiranía más malvada que los hombres han vivido y en donde rojos y angloamericanos fueron aliados, que actuaron unidos pero sin superar, ni siquiera mencionar, las diferencias que, como un destino trágico, los iba a enfrentar casi en el mismo instante en que el último tiro de la Segunda Guerra Mundial se disparaba. En las décadas en que Estados Unidos y la Unión Soviética se disputaban el control del Mundo esta alianza de países liberales industrializados tuvo un único objetivo; derrotar al país de los soviets y a sus aliados del Pacto de Varsovia por lo que cumplido este objetivo lo natural era que la OTAN se disolviera, pero no fue esto lo que pasó.

Durante los años de la Guerra Fría la OTAN nunca entró en conflicto, nunca actuó militarmente contra sus evidentes enemigos, pero cuando su victoria histórica ocurrió, cuando la Unión Soviética se desmembró en una serie de países, la alianza atlántica comenzó a hacer lo que no hizo en los 42 años que van desde 1949 a 1991, participar abiertamente en conflagraciones: en Yugoslavia, en el Magreb, en el oriente próximo y en Asia Central; ante la ausencia de un oponente capaz de enfrentarse de igual a igual la OTAN pudo actuar sin el contrapeso que tuvo durante la Guerra Fría en las regiones que antes estuvieron en disputa con el ex imperio rojo.

Fue Mijaíl Gorbachov quién abrió la llave a los torrentes de la historia que en muy poco tiempo socavaron las bases de la Unión Soviética hasta el punto de hacerla colapsar. Él, en un afán de refundar su Estado y convertirlo en algo parecido a las socialdemocracias nórdicas, buscó terminar la Guerra Fría y para esto apeló a la confianza de sus enemigos y así obtener la tregua que permitiría a la URSS dejar de despilfarrar los recursos en las carreras armamentística y espaciales con los Estados Unidos y sus aliados, pero esta estrategia en la práctica dejó el futuro de la Unión Soviética en manos de los que la querían ver destruida; para permitir la reunificación de Alemania el Presidente George Herbert Bush le prometió a Gorbachov que la OTAN no se expandiría hacia los países que estuvieron en el lado oriental de la cortina de hierro, pero esta promesa se incumplió antes que el siglo XX terminara.

En la década de 1990 Rusia vivió la dura derrota de la Guerra Fría. Al desastre económico se sumó la pérdida de la capacidad de oponerse en todo a las potencias occidentales que, incumpliendo su palabra, iniciaron en 1999 la ampliación de la OTAN hacia los países de la ex órbita soviética, incluso en 2004 incorporaron a las ex Repúblicas Soviéticas de Estonia, Letonia y Lituania. Los Enemigos de Rusia ya no sólo estaban en lo que alguna vez fueron países que actuaban como colchón de seguridad contra eventuales invasiones, sino que territorios que habían sido parte de la URSS ahora se contaban en la lista de los enemigos; en menos de 10 años los adversarios de Rusia ya la tenían rodeada.

La OTAN tiene como hipótesis principal de conflicto una guerra con Rusia y la ampliación de esta hacia el este es una amenaza directa al gigante euroasiático. Que toda la ex órbita soviética este incluida en esta alianza es un hecho que Rusia no puede revertir, significaría una guerra abierta, pero sí hay una línea roja que no está dispuesta a que occidente pase; Ucrania no puede ser parte de la OTAN.

El 2013 Ucrania, con lo se ha dado en llamar como el Euromaidán, inició un acercamiento hacia occidente, incluso con la pretensión de ser miembro de la Unión Europea. Esto fue leído en Moscú como el inicio de la incorporación, en el medio, cuando no en el corto, plazo, de este país a la OTAN; el principio de que "hay que parar esto antes de que sea inevitable" se hizo acción por los rusos en abril 2014 con la anexión de Crimea, un territorio de mayoría rusa. Este primer enfrentamiento ruso-ucraniano logró una tregua con la firma del Protocolo de Minsk, un tratado que, en lo principal, permitía la autonomía de las regiones ucranianas de mayoría rusa de Donetsk y Lugansk, pero este documento, antes de firmarse, ya era papel mojado. La guerra en estas provincias se ha mantenido activa durante casi 9 años, principalmente con la persecución que ha sido víctima la mayoría rusa por parte de milicias que actúan con el apoyo del gobierno de Kiev.

Rusia inició la segunda invasión a Ucrania, en febrero de 2022, con el objetivo principal de impedir la incorporación de este país a la OTAN y en según término la protección de las mayorías rusas en los Óblasts de Donetsk y Lugank. Para esto cuentan con unas fuerzas armadas que en teoría pueden ocupar, de forma rápida, un país como Ucrania, con armamento obsoleto comparado con lo dicen tener los rusos, pero a pesar de la distancia tecnológica y de cantidad de medios los ucranianos han podido soportar las ofensivas rusas y en ocasiones iniciar contra ofensivas de éxito relativo, pero éxito al fin. La victoria en la Guerra de Ucrania se ha paseado por los dos bandos y la línea de fuego aún no toma una forma que permita advertir quién triunfara en esta conflagración.

La geopolítica del siglo XXI se está peleando en las llanuras de Ucrania. Si Rusia no cumple sus objetivos se convertirá en un país flanqueado completamente por sus enemigos que ahora no tan sólo no podrán amenazarla, sino que estarán en condiciones de iniciar el enfrentamiento mayor; la destrucción de China como actor mayor del orden mundial que está naciendo, pero esto es tema para otras líneas...

ÁNGEL ESPINOZA CÁCERES

MUERTE

(Inspiro)

Camino al universo

deseando

que nadie me encuentre...

-Por favor-

Sin embargo el universo

hace de mi

su soledad

(Me bebe una

y otra vez)

Estambres,

lucidez,

gargantas

Ilusorias

sembrando

"Nostalgias proféticas"

Pluralidad

confiesa

en la grieta

Inexistente

donde hábito

Sequedades,

Humedales

Interfectos

Mares desérticos,

adagios

fundamentales

de ninfas

moribundas

¿Ubi praetteriti

temporis undas?

¿Dónde van

las ondas

pretéritas del

tiempo?

-Aún no expiro-

Torbellino

de fugas

en decadencia

Amistades

y pétalos

quebradizos

Gravedad

inverosímil

de labios

rotos

Carrusel

de alegrías

y penas

liberando

horizontes cautivos

-Hordas de agonías renacientes-

Mi pensamiento

es más raudo

que mis palabras

(Todo nace y envejece

al mismo tiempo)

Bebo finalmente

el universo…

"La única muerte

existente es no estar

aquí y ahora,

morimos

cuando

dejamos de

fluir,

amando a quienes

no nos aman"

(Expiro).

(…)