Distancias

Distancias

COLABORADORES

  • BEGOÑA EGUILUZ
  • MAITE SASIA
  • ÓSCAR ANDRADE 
  • RUBÉN FERNANDEZ
  • LIBE NARVARTE
  • ARANTZAZU URDANEGUI                 
  • FOTOGRAFÍA: IÑIGO LASAGABASTER                                                  
  • PORTADA: MARU HERNANDEZ
  • DIBUJOS Y PINTURAS: ROBINSON AVELLO AYALA
  • ARQUITECTURA: MARIA SOLEDAD LARRAIN 
  • MODELO PORTADAS INTERIORES: ROSARIO S. IBAR
  • ISIDORA S. AGUIRRE
  • JAIME HALES
  • MARU HERNANDÉZ: FOTOGRAFÍAS
  • ARANTZA MIÑO S.: CRITICA DE CINE
  • ÁNGEL ESPINOZA CÁCERES

BEGOÑA EGUILUZ


No es una tarde más
es un regalo
el que Dios hace a mi memoria viva
Me huele igual
jaspea un algo en la brisa
que acaricia otra piel
y somos dos la que ves avanzar
por el camino.
Una que fui de mi mano de ahora
se deleita y me gozo en su distancia recobrada
Pero también me hiere otra distancia...
aquella de la cual como hoy
colgaré dulce y erguida
en el último agosto,
El que abroche
la ronda de mis seres.


MAITE SASIA

No existe distancia,

si tienes los medios para hacerla más confortable, llevadera, asequible.

Hoy siento que el mundo está compuesto de separaciones y me cuesta recogerlas. Me amedrenta mucho la longitud que se ha instalado entre nosotros.

Entre todos nosotros.

No me mal interpreten, agradezco cada grieta, cicatriz o mella que me ha entregado la vida.

Pero llega un momento,

Llega un momento...

En el que no valen los discursos, ni los trayectos.

Ni espadas, ni Rey

Llega un momento en el que te preguntas  -y con toda razón-  ¿Por qué?

Como magistralmente nos dijo Calderón de la Barca en uno de sus soliloquios:

"Sólo quisiera saber

para apurar mis desvelos

(dejando a una parte, cielos,

el delito de nacer),

qué más os pude ofender

para castigarme más.

¿No nacieron los demás?"

"Solo quisiera saber" es una de las frases que más me duele en la garganta y las ganas.

Creo que terminaré sintiéndome como Vallejo:

"Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!

Golpes como del odio de Dios"

Y es que llega un momento...

En que uno se pregunta 

¿Por qué tanta distancia?


ROBINSON AVELLO AYALA: PINTURA

RUBÉN FERNANDÉZ

ULISELÁSTICO

Fueron muchos los conocimientos que Ulises pudo adquirir desde que zarpó de Ítaca hasta que regresó, diez años más tarde.

Quizá lo más importante que pudo entender y que le acercó sensiblemente a la iluminación, es que todos los eventos están relacionados, formando entre ellos un tejido como los que se dedicaba a hacer y deshacer Penélope. Ella misma pudo darse cuenta de la relación entre la distancia y la esperanza, y a veces también, la desesperación.Solo una paciencia incondicional pudo mantenerla en el primer estado, aplicando sus artes en el tejido como un mantra que repetía constantemente al derecho y al revés.

También descubrió Ulises en cada remada de sus hombres, la estrecha relación que existe entre el espacio y el tiempo. Cuanto más lejos viajemos, más tiempo tardaremos en volver. seremos más mayores, estaremos más curtidos, y habremos conocido y experimentado eventos que nos hagan plantearnos si estamos donde debemos estar, con la compañía adecuada, y haciendo lo que debamos hacer. Y junto con ello, a qué situaciones se habrá enfrentado quien supuestamente espera nuestra vuelta. O si nos seguirá esperando.

Ese estado de inseguridad abre una puerta al olvido y a la idealización. Peligros que, una vez superados, quedan en cantos de sirenas. Pero para eso hay que tocar tierra en casa e interpretar la mirada antes del beso y la profundidad del abrazo.

Ahora bien, la lección que aprendió Telémaco después de muchas veladas de historias y de otras tantas jarras de vino, fue sobre la liquidez que une y a la vez separa a los cuerpos sólidos entre sí. A los hombres, a las familias, a quienes viajan dejando atrás sus identidades construyendo constantemente unas nuevas gracias a la distancia que les permite ver otros entornos, verse en otras situaciones.

Y que vivimos en un mundo elástico. 

IÑIGO LASAGABASTER: "DISTANCIAS"

LIBE NARVARTE

A continuación copio el contenido del recorte de una revista que encontré doblada en la página 32 de una publicación de autoayuda. Estaba cortado al ras y no hay referencia temporal alguna, pero por la textura del papel, la estética y nivel de amarilleo me atrevería a situarlo en los 80.

El test de las distancias

Conteste las siguientes preguntas y apunte las respuestas. Al final le daremos resultados que seguramente le sorprenderán.

Sección I:¿a qué distancia ha estado usted de un puticlub?Elija la opción que más se acerque a su respuesta:

  • Supongo que me he mantenido lejos, no sé ni dónde hay un lugar de esos.
  • He pasado cerca de alguno, cuando iba de camino a alguna parte. Me he dado cuenta porque he visto carteles luminiscentes y/o porque alguien ha comentado algo.
  • Sólo he parado alguna vez a tomar una copa.
  • He estado en más de uno. Conozco los servicios.

Independientemente de cuál haya sido su respuesta ¿qué rol le tocaría a una persona como usted en un sitio como ese?

Mire a su derecha ¿qué cree que contestaría la persona que ve? (Si estás usted sola o solo, responda por la primera persona que venga a su mente). ¿Qué se esperaría de la persona de su derecha (o de la que le ha venido a la mente) en un puticlub?

Sección II: ¿a qué distancia ha estado usted de un hotel de cinco estrellas?

  • He visto algunos por fuera, son bonitos.
  • Una vez entré a un Ritz y me tomé un café. Fue caro, pero valió la pena.
  • Voy casi todos los días: trabajo en uno.
  • He dormido en algunos: cuando hay buenos precios aprovecho para darme un capricho en mis viajes.

Independientemente de cuál haya sido su respuesta ¿es habitual ver a una persona como usted en un sitio como ese? ¿Es habitual ver a una persona como la de su derecha (o quien vino a su mente) en un hotel de cinco estrellas? ¿Ustedes son de quienes sirven o de quienes reciben atenciones?

Sección III: ¿cuál es la distancia más larga que ha hecho usted desde su lugar de origen?

  • Viajo lo más lejos que puedo todos los veranos. He estado en Indonesia, Vietnam y Australia.
  • Soy de viajar en furgoneta. He llegado hasta Rusia.
  • Lo más lejos que he estado es en la piscina del pueblo de al lado. Son 23 kilómetros.
  • He cruzado mi continente en bus y a pie. Es duro. No viajo por gusto.

Independiente de cuál haya sido su respuesta conteste ¿a dónde le gustaría viajar? ¿Iría a alguna parte con la persona que hay a su derecha (o quién le ha venido a la mente)? ¿Por qué?

Resultados del juego:

Felicidades por hacer este test. ¿Tiene a mano sus anotaciones? Mírelas bien. Hay teorías que sostienen (algunas de ellas provienen de una "ciencia social" o pseudociencia llamada "sociología") que las personas son diferentes y no tienen las mismas capacidades. Sin embargo, existen pruebas irrefutables de la capacidad humana de superación. Le contaremos cuáles son esas pruebas y le enseñaremos a utilizar sus capacidades. No importa si usted es putero o puta; botones, camarera de sala o de la jet set; si tiene tarjeta platino de Aerolíneas LAN o se ha visto en la obligación de migrar: usted puede ser aquello que se proponga. La distancia entre lo que es y lo que quiere ser está sólo en su mente. ¿Quiere saber cómo superarla? Presente este test en su kiosco más cercano y le regalaremos el libro "todo posible, si tú quieres que sea posible", donde le contaremos todo paso a paso.


PORTADA: MARU HERNANDEZ "DISTANCIAS"

ARANTZAZU URDANEGUI

La vida y yo habíamos acordado separar nuestros caminos cuando tenía 12 años, pues ninguna se llevaba muy bien con la otra.

A mí se me hacía exageradamente larga, y para ella, yo era demasiado hipócrita.

Por lo cual, sin más dilación, nos dijimos adiós y no volvimos a vernos ni a buscarnos nunca más.

Y yo, desde los 12 años voy buscando la muerte.

En cada tren que pasa, en cada ola del mar, en cada enfermedad de la que oigo hablar, es para mí una esperanza.

Otras mujeres buscan ilusión en los atardeceres, pero yo la busco en la oscuridad.

Para mí, la muerte lo llena todo.

Es una danza que tenemos hace años. Yo doy un paso, y ella otro.

Es una camelia esperando brotar, y que la arranquen.

Esa soy yo.

Espero que venga a buscarme pronto, pues llevo esperándola mucho tiempo.

Y si sigo así, temo que la vida se ría de mí.

Porque en intentar morir, haya tenido finalmente que vivir.


ARANTZA MIÑO: CRÍTICA DE CINE

El séptimo arte y yo

Llena de imágenes inquietantes y críticas a la sociedad, encontramos a uno de los grandes clásicos que marcaron un hito en el cine. "The Wall" de Alan Parker en conjunto con Pink Floyd en el año 1982.

Hoy recordamos la obra maestra de Alan Parker que nos muestra en sus 95 minutos a la perfección como Pink (el protagonista del largometraje), es una persona que ha sufrido traumas que acarrea desde su niñez en la década de los 50 en Inglaterra, como fue por ejemplo perder a su padre en la guerra, la sobreprotección de su madre, y las constantes humillaciones de sus maestros en el colegio por su amor por el arte, y éste no puede dejarlos atrás.

Si bien. Ya de adulto, Pink encuentra el éxito en la fama y el dinero, se vuelve una persona fría y pasa el resto de su vida intentando encontrar olvido y refugio en los excesos, con tal de no afrontar la realidad de lo que sucedió en el pasado, ni enfrentarse a sí mismo.

Por lo que Pink, construye ladrillo a ladrillo, siendo éste el leitmotiv de la película, un muro a su alrededor procurando que éste sea inquebrantable. Para que nadie pueda llegar a él, ni saber lo que le pasa en realidad.

Y aunque Pink intenta en algunos momentos de la película establecer conexiones, no logra mantenerlas, ya que está solo. Él mismo se encargó de eso. Y aunque quiera acercarse a alguien, no puede. Ya que lleva demasiado tiempo estando alienado de sí mismo, y en una sórdida realidad. Esto se muestra en varias secuencias de animaciones que nos quieren llevar al extremo al mostrarnos una violencia desmedida y surrealista, que llega incluso a ser gore. Esto influye incluso en la colorimetría del largometraje. Ya que en general suele ser de colores neutros, pero en los momentos de violencia, los colores se intensifican para au8mentar la sensación de violencia para el espectador.

Al final de la película, Pink se encuentra completamente enajenado y se convierte en un líder nacionalista y comienza a realizar obras terribles contra minorías. Más tarde, es apresado y el juez le dicta sentencia. La peor de todas. Y para mí, la mejor secuencia de toda la película.

La sentencia de Pink es que su muro debe caer. Con lo cual se vuelve loco, y las masas comienzan a derribar su muro. Y ya no hay mecanismos de defensa, ya no hay distancia, ya no hay nada. Todos pueden ver a Pink. Esta es quizá su mayor maldición. Su peor castigo.

Hay que destacar el maravilloso guion escrito por Roger Waters, aunque sea corto. Ya que hace muchas críticas a la sociedad que están plagadas de simbolismos y la película fue hecha hace ya mucho tiempo, y aun así cada análisis sigue vigente e incluso pueden darse con aún más fuerza ahora. Como la violencia es vista como única solución ante el adormecimiento emocional, o también la extrema igualdad que se quiere implantar en los sistemas educacionales, hasta hacernos perder la individualidad. Ya que después de todo, solo somos un ladrillo en la pared.

La película es de culto por que utiliza una serie de primeros planos y planos detalle en momentos incómodos combinado con planos medios e incluso con animaciones de violencia pero que se vuelven a la vez simbolismos que convierten al largometraje en una obra de arte al ser increíblemente hermosa e incómoda de ver, pero que volverías a ver una y otra vez. Si eso no es buen cine, ¿Qué es?

Además, hay que ver que el montaje creativo está muy presente en la película y es uno de los tantos elementos que la hacen especial.

También cabe mencionar la increíble actuación de Bob Geldof como Floyd «Pink» Pinkerton. Que llevó su actuación a tal extremo, que llegó a improvisar a límites que no se esperaban ni los directores ni la audiencia, y deslumbró con su papel de una manera, que sabemos que, sin él, The Wall definitivamente no habría sido lo mismo.

Por otro lado, hay que hablar del elefante blanco en la habitación. Y es que el muro de Pink, claramente es un símil al muro de Berlín. Lo vemos cuando la gente comienza a tirar el muro de Pink por orden del juez. Pero eso es una de las cosas tan buenas de ésta película. Y es que, para Pink, que le quitaran su muro, era su peor pesadilla. En cambio, el muro de Berlín todos sabemos que fue uno de los momentos más mágicos que ha vivido la historia porque se volvió un símbolo de unión en el mundo. Pero para Pink, destrozarlo fue lo peor Aquí Roger Waters claramente nos está tratando de decir algo. Quizá, el muro de Berlín, a la larga, ¿no debió haber caído? Quizá, ¿hizo más mal que bien haberlo tirado?

Pero bueno, eso solo lo puede contestar Waters.

Finalmente me gustaría añadir, que la película encuentra la forma de mostrarnos de manera magistral lo que siente el personaje en conjunto de una canción del grupo musical que hizo el largometraje, haciendo cada secuencia épica. Como fue la inigualable "Comfortably Numb".

JAIME HALES

Basado en el poema homónimo

  publicado en "Territorios de amor"

Sentí al calor de tu respiración al otro lado de la línea telefónica y en sordina un llanto guardado para que yo no sufra desde tan lejos.

Reconozco tu llanto, en la textura de los silencios y en la suavidad de tus vocales.

Sabes que si lloras, lloraré. No quieres que llore. Yo tampoco quiero llorar, porque todos me miran mientras hablo contigo a la distancia.

Pero es inevitable, hermosa mía, porque no oigo tu voz sino el eco de las distancias y los minutos, el espacio cósmico volcado entre nosotros. Es así cuando tú caminas por ese Santiago del sur del mundo y yo deambulo por esta Barcelona enloquecida.

Silencios y suspiros.

De pronto recuperas la voz y dices que me quieres y que me superquieres y que extrañas mi presencia, mis manos, mi mirada, mi cuerpo.

Nos separa un mar enorme y nos une un cielo que lleva las palabras de un modo misterioso para mí.

Te extraño también y quisiera tenerte abrazada a mí, respirando juntos, alivianando el alma de congojas, pero estamos tan distantes.

Un poco más de silencio, cierro mis ojos para verte allá en la tierra nuestra.

No es posible ahora y la distancia se acrecienta en esta certeza.

No tengo otra posibilidad que seguir llorando, intentando que no se note.

Me esperan personas que jamás lograrán comprender la humedad de mis ojos a estas horas del día y en la majestuosidad de las ruinas de imperios y renacimientos y en la hermosura de sus propios rostros y la abundancia de sus risas.

Ellos miran, la distancia entre nosotros es inmensa.

Desde mi pecho solo saldrá silencio, pero mi amor cruzará los mares, más allá de las distancias y en medio de las circunstancias.

MARU HERNANDÉZ

MARIA SOLEDAD LARRAÍN


Arquitecta

Día a día usamos términos que cualifican nuestro habitar en el territorio y en relación al resto, medidas que nacen desde nuestra propia experiencia marcada innegablemente por nuestra cultura. Así, decir que algo o alguien está cerca puede ser mucho más complejo que lo que cotidianamente utilizamos, sin embargo cada uno ya ha incorporado una especie de ecuación multifactorial que permite construir esa escala propia y contextual.

Ya en 1963 el antropólogo Edward T. Hall propuso el término proxémica con el que se refería al estudio de la manera en que las personas estructuran, utilizan y perciben el espacio en el proceso de interacción diaria, es decir, la proximidad y el alejamiento interpersonal, sus posturas, gestos y la presencia o ausencia del contacto físico. En su investigación Hall identificó que todo organismo tiene un límite detectable, lo que llevado a las personas podía determinar un espacio vital y una serie de relaciones dependiendo del contexto. Así, una serie de variables culturales, sociales y personales configurarían escalas de distanciamiento y relación para cada persona. Lo interesante es que más allá de las diferencias se ha podido determinar rangos de medida y categorías de distancias que nos permitirían más allá de la propia experiencia determinar grados de cercanía.

De acuerdo a las investigaciones, Edward Hall identifica 4 distancias proxémicas que, yendo de lo más próximo a los más lejano conforman las zonas: íntima, personal, social y pública. Estas zonas, de acuerdo al antropólogo estadounidense, van desde 15 a 40 cm para la zona íntima hasta 3 a 3,6 metros en la zona pública. Sin embargo esta categorización puede ajustarse ya que nace desde el contexto occidental del autor, y puede re interpretarse de acuerdo a los distintos códigos culturales. Así las culturas orientales ven extendidas dichas distancias, en cambio en Latinoamérica estas mismas se pueden acortar de acuerdo a las formas de interacción social.

Según Zumthor en su libro Atmósferas en 2006 "Los grados de intimidad tienen que ver con la proximidad y la distancia. El arquitecto clásico lo llamaría escala, pero suena demasiado académico. Yo me refiero a algo más corporal que la escala y las dimensiones. Concierne a distintos aspectos: tamaño, dimensión, proporción, masa de la construcción en relación conmigo". Confirmando la múltiples variables ya no solo sociales, sino también espaciales y materiales que afectan aquella percepción.

Por esto dichas distancias y factores son de suma relevancia en nuestras vidas tanto personales como colectivas, ya que nuestro comportamiento espacial define nuestra interacción social en un mundo que con urgencia necesita que nos acerquemos.

ÁNGEL ESPINOZA CÁCERES


Aquel instante en blanco

fue amorío en mi sonata,

mustia como flor decadente

en manos de princesa


Soñé cardos como hembras,

(Claro de luna)

Fatídico romance

de lo que pienso


y no pienso

Fruto intrigante

saboreando

el frágil cielo del azar


La noche circunspecta

colmó de vástagos

la luz más ingenua de lo eterno


Fue una oda redundante

en mis pensamientos,

la sapiente ignorancia de Dios


El ocaso dejó de existir,

la aurora fue leyenda

en nuestro regazo


(Miradas misteriosas siderales)


Lo pensado dejó

el mortuorio nirvana del deseo,

el pétalo primigenio

nos lloró en silencio


Fuimos llanto estrepitoso y doliente

en el abrazo acristalado del mar


¿Cómo engendras las tormentas de tus manos?

Eres de las brújulas,

el deseo de un viajero encadenado


Dormita en tu vientre

el polvo náufrago de mí,

como si fuera la voz mendiga

del firmamento Inconcluso


-Se abren las flores por vez última-


Lo profundo se agiganta

en las ansias de mi calma,

-Frio marfil-


Sé el puñal de mi templanza

en el tálamo llameante de mi pecho


Donde fuimos alarido

sin fin de roca moribunda

en cascada pendenciera


Tu amor invisible

fue milagro en las grietas

de lo inmenso


Llanto de lira mi consuelo,

de lo tierno un ruiseñor,

mi canto alado

resonando melodías muertas


¿Cómo nacerá desde ahora

la molécula fugaz del no existir,

sin que sepas mis secretos?


-Mordaz periplo ignaro -


Lastimas y embelleces los recuerdos

siendo nada y siendo todo


Quise

extinguir los sones

de tu agravio,

mas era de mortaja milenaria

ataviándolo todo


Espina enmascarada

de instantes en blanco,

Inundada de caricias iracundas


Lágrima primera,

sinfónicos estertores

redondeando la brillantez


(Piel erizada hasta el firmamento)


De mi sombra ajena

sé el testigo más huido,

donde el roble soñó sus hojas

y la elipse fue sonrisa de universo


-Sentimiento de fuego blanquecino -


Sé de mí noctámbulo vestigio,

sin temor al abandono,

la más candente pasión

en los prados de la indiferencia


Rosa de fúnebres delirios,

mis caricias deambulaste

por el milagroso prodigio

de mis parpados pretéritos


Fui desnudo,

cuasi delirante,

cual efebo recién herido

con plumas de ángel


(Oriunda de los almendros)


El dolor de mi epitafio

fue a buscar refugio,

en la breve y eterna

distancia

entre tus labios...